A TODO COLOR
El
racismo está infundido por el miedo, de manera que el miedo hace que las
personas racistas teman u odien a otras sociedades diferentes a las suyas;
término que suele denominarse como xenofobia. Este término se puede asemejar al
conflicto de la II Guerra Mundial, en el que los nazis, tenían esta forma de
pensar, en el que discriminaban a los judíos y a los gitanos.
Hoy día
esto se conoce como racismo, que comienza cuando la diferencia, real o
imaginaria se enarbola para justificar una agresión. Una agresión basada en el
fracaso por comprender al otro, en la incapacidad de aceptar la diferencia y
entallar el diálogo, y consiste en creer que unas personas son superiores a
otras por el mero hecho de su pertenencia a una reza específica. Los racistas
definen la raza como un grupo de personas que comparten una misma ascendencia.
Distinguen las razas en virtud de características físicas tales como el color
de la piel y el aspecto del cabello. En realidad, no tiene importancia ninguna
clara y, sobre todo, ninguna diferencia relevante.
La
palabra “racismo” se utiliza asimismo para describir un comportamiento abusivo
o agresivo frente a los miembros de una “raza inferior”. El racismo reviste
diversas formas en los diferentes países según su historia, su cultura y otros
factores sociales. Una forma relativamente reciente de racismo, a veces llamada
“diferenciación étnica o cultural” afirma que todas las razas y culturas son
iguales, pero que no deberían mezclarse, con el fin de conservar su
originalidad. La biología no identifica más que una única raza: la raza humana.
Yo pienso
que para combatir esta mentalidad hay que tener una educación basada en:
–
Ignorar diferencias y actitudes del tipo <<lo nuestro es lo
mejor>>.
–
Alcanzar gracias al contacto intercultural, a la comunicación y a la
observación: <<los demás tienen formas de actuar diferentes>>.
–
Convivir en un estado de tolerancia que respeta el hecho de que los demás son
diferentes, sin aplicar juicios de valores.
–
Aceptar, valorizar y utilizar positivamente la diferencia: <<trabajemos
juntos, de forma común y enriquecedora>>.
En mi opinión
deberíamos saber respetar, ya no solo a personas de diferente color, sino
también a las personas de distinta ideología, que piensen de forma
diferente a la propia. Y aunque el racismo y la discriminación racial se
extiendan por todo el mundo, todos deberíamos reflexionar al respecto y ser
conscientes de difundir y practicar que todos los seres humanos somos iguales.
SI miramos a otro lado, no
evolucionamos, no mediamos, transformaremos el racismo en una cosa
insignificante y soberbia. Hay que saber que existen leyes que penan la
tentación al rencor racial. También hay que saber que existen asociaciones y
movimientos sociales que pelean contra todas las formas de racismo.
La vida merece respeto. Nadie
tiene derecho a humillar ni a despreciar a otra persona, porque al fin y al
cabo, seamos negros, blancos o de la India, todos somos iguales, seres humanos.
Cada cual merece un trato con dignidad. Con tu consideración a los demás, le
ofreces, un recompensa a la vida en lo que tiene de hermoso, de maravilloso, de
diferente e inesperado. Es una declaración de respeto hacia uno mismo.
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